Holly (Hilary Swank) es una joven que pierde a Gerry (Gerard Butler), su marido, por culpa de un tumor cerebral. Este, con el objetivo de ayudarla a superar su muerte, le dejará un buen montón de cartas con un posdata de lo más romántico; “te quiero”.
Viéndola, me ha venido a la cabeza aquella tarde que mi abuela, con toda la ilusión del mundo, me hizo una tarta. Con unos ingredientes fantásticos, pero con un poquitito de más de azucar. Vamos, que parecía caramelo.
A esta peli le pasa lo mismo. Unos buenos ingredientes; Hilary Swank (”Million Dollar Baby“), Gerald Butler (Leónidas en “300“) y, sobre todo, una impresionante Kathy Bates (aún sigo teniendo pesadillas con “Misery“), pero al director y guionista Richard LaGravenese se le ha ido la mano con el azucar.
Diría tantas cosas… Pero me conformo con decir; prescindible. Muy prescindible.

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