Tim (Paul Walker) es un presidario de poca monta. Bien podría ser un personaje spin off de el sawyer de “lost”, porque tiene un aire brutal. O sea que las chicas deben salir encantadas. La cuestión es que la DEA (Administración de Drogas y Narcóticos) le necesita. Un importante narco, que iban a intercambiar por un policía, ha muerto pocos días antes de que fuera a producirse. Gracias a que Tim tiene un parecido, no sólo con Sawyer ;-), sino también con el narco, recibe la oferta de hacerse pasar por él a cambio de su libertad.
La propuesta es muy moderna, a lo MTV. De hecho, casi cada frase, en vez de ver la cara de los protagonistas, nos refuerza la explicación con una imagen. Por ejemplo, si habla de un viaje, enseña un avión despengando y cosas así.
Me pareció un poco aburrida, sinceramente. Es de aquella modernidad mal entendida, que acaba cansando y que resulta muy previsible. Si queréis ver una peli con el mismo concepto visual pero bien hecho, “cerdos y diamantes”.
Respecto a los actores; Paul Walker, Laurence Fishburne y Olivia Wilde son tan planos que no tienen ni chicha ni limoná. Sólo se salvan los ojos de ella, que hacen más amenos el metraje.


















